Beiträge vom Diciembre, 2008

¿FELIZ NAVIDAD?

Lunes, 22. Diciembre 2008 19:47

Una empingorotada señora, de abrigo de piel y abundantes joyas, se encuentra en la caja de unos grandes almacenes cargada de bolsas y con la tarjeta de crédito en la mano. En un momento dado, saluda a otra señora y le grita: ¡ Feliz Navidad! Esa expresión, tan habitual en estas fechas, chirría en mis oídos como tantas otras veces.

Y es que hemos convertido la fiesta de Navidad en un desordenado cajón de sastre en el que, a fuerza de meter cosas extrañas, ya no encontramos los objetos esenciales que había en el mismo. Por un lado, hemos prostituido la celebración del nacimiento del personaje histórico más importante, que llegó al mundo en la pobreza y austeridad, convirtiéndola en una celebración donde lo que abunda es el consumismo salvaje y los excesos propios de un capitalismo brutal que sustituye los valores humanos por los del dinero y el status.

A esto habría que añadir la casi total ausencia del llamado espíritu navideño en las cenas y comidas oficiales de estas fechas. En muchas ocasiones, se convierten en fuente de discusiones familiares que desembocan en ocasiones, y así lo certifican las estadísticas, en separaciones y divorcios.

Por otra parte… ¿verdaderamente podemos hablar de una feliz Navidad? Este año en los programas de televisión se hace referencia a la crisis como uno de los aspectos básicos de las fiestas de este año. Una vez más, el reduccionismo materialista hace aparición. Con menos dinero, la Navidad parece tener menos importancia. Se habla de que las angulas valen tanto en vez de tanto otro, o si la venta de percebes ha bajado un tanto por ciento.

Sin embargo nadie habla de los que lo van a pasar mal. De los que se han quedado sin empleo, y al quedarse fuera del circuito del consumo ya no interesan, de los enfermos, de los inmigrantes,etc… Si durante el resto del año no nos acordamos de los desfavorecidos, cuando llegan estas fechas las distancias parecen aumentar.

Esto por lo que respecta a los que tenemos más cerca, pero si miramos más allá de nuestras fronteras, tampoco hay razones para pensar en unas Navidades felices. El brote de cólera y las guerras intestinas en Africa, o la situación en Iraq o Afganistán, donde la vida ha perdido todo su valor, son aspectos que nos deberían hacer reflexionar.

No quisiera con esta visión parecer pesimista, pero creo que hemos malinterpretado el sentido de la Navidad. En vez de ser un momento de reflexión en el que analizásemos nuestra ubicación en este mundo y nos acercásemos a la realidad de los que nos rodean , se ha convertido en una demostración de poderío consumista y de exaltación de nuestro orgullo como emisores de regalos. Si por lo menos fuesen regalos para los desfavorecidos…

Thema: ACTUALIDAD | Kommentare (1) | Autor: admin

TOROS Y CULTURA

Viernes, 12. Diciembre 2008 12:42

Ultimamente estamos asistiendo a un aparente aumento de la oposición (muy minoritaria todavía) a los festejos taurinos. Estos movimientos, a medio camino entre el ecologismo y el anarquismo, encuentran en la multitud de festejos que en España tienen al toro como protagonista, ejemplos suficientes para defender su postura. La forma de manifestarse de estos grupos, yendo a las puertas e incluso al interior de las plazas de toros, ha provocado serios incidentes en muchos casos.

No seré yo quien entre en la discusión de si el toro sufre con las banderillas o cuando cae al mar persiguiendo a los mozos de un pueblo levantino. Tampoco entraré a juzgar la polémica de la presencia de menores de edad en estos festejos. Todo ello es opinable y discutible, sin duda.

Lo que resulta indiscutible es la ancestral unión entre el toro y nuestra tierra. Empezando por las ciudades que deben su nombre al bravo animal, como Toro o Teruel, y continuando por la espontánea y multitudinaria aceptación de la figura del toro de Osborne como símbolo nacional (hasta el punto de sustituir al escudo en muchas banderas nacionales), queda clara la identificación de la península ibérica con este bóvido.

El toro y las vacas bravas están dentro de la cultura popular española, especialmente en el mundo rural, en donde en muchos casos no se entienden las fiestas, dedicadas en principio a vírgenes o santos, sin ese centro neurálgico que son casi siempre las corridas, encierros o cualesquiera otros festejos taurinos.

En una de esas concentraciones anti-taurinas pude ver a una joven que portaba un cartel que rezaba “Los toros no son cultura”. Pues bien, esa señorita, que seguramente considerará como cultura el graffiti, que ensucia indiscriminadamente paredes, monumentos y mobiliario urbano, se encuentra en mi opinión gravemente errada.

De las corridas de toros se podrán discutir muchas cosas, pero resulta insultantemente evidente que han sido fuente de inspiración para multitud de expresiones artísticas y culturales. Para la literatura, que incluso ha dado origen a una mini-enciclopedia temática (el Cossío), para la pintura, que alcanza su cenit en los grabados de Goya, y para la música, pues son innumerables los pasodobles compuestos para la fiesta nacional. Además de esto, sería injusto no reseñar a la fotografía o a los carteles publicitarios en los que de una u otra forma se refleja el mundo de los toros.

Otro exponente de la clara imbricación de lo taurino en la sociedad y en la cultura española es la inclusión en el lenguaje popular de múltiples expresiones nacidas o relacionadas en el mundo taurino. Expresiones como “dar la puntilla”, “echar un capote” o “ hasta el rabo todo es toro” son buena muestra de ello.
Ya desde un punto de vista quizás más subjetivo, la lidia tiene un punto teatral importante, desde la liturgia que ordena los tiempos de la corrida hasta la composición de figuras corporales del torero durante el manejo del capote o de la muleta.

Queda clara pues la vertiente cultural de la fiesta nacional. También la del resto de los festejos taurinos, si entendemos como cultura popular la mezcla de costumbre y tradición que rodean por ejemplo a los encierros de Cuellar ( que datan de 1215), Pamplona o San Sebastián de los Reyes, por ejemplo.

Bien es cierto que hay algunos festejos taurinos que, incluso para los más aficionados a la fiesta nacional, resultan más cuestionables, como puede ser el famoso Toro de la Vega, en Tordesillas. En esta fiesta, el toro es lanceado a pie o a caballo por los mozos, en campo abierto. O aquellos festejos nocturnos en los que se le atan a las astas teas encendidas, tan tradicionales en algunos pueblos de Teruel o del Levante. Pero se deben tratar estas fiestas con un escrupuloso respeto, puesto que forman parte de la idiosincrasia de esos pueblos, y de sus costumbres más ancestrales.

No obstante, lo que también es cierto es que sin la fiesta nacional y sin todas estas fiestas, la especie del toro bravo estaría en peligro de extinción, y que no existe un animal más mimado y mejor cuidado que el toro. Además, la cría y transporte de este ganado, genera en nuestro país una gran cantidad de puestos de trabajo y una actividad económica que supone el 1,5% del P.I.B. español.

Por todo ello, se debe ser muy cauto y sobre todo muy respetuoso a la hora de la crítica. En este país nuestro, en el que se confunde la libertad de expresión con la libertad de agresión, deberían los anti-taurinos encauzar de manera civilizada su opinión, y defender sus postulados de manera ordenada e inteligente.

En resumen, que cada uno es libre de defender sus opiniones, pero siempre argumentando con una mínima exactitud y una cierta lógica. A partir de ahí, todo es discutible.

Thema: ACTUALIDAD | Kommentare (0) | Autor: admin

ECHANDO LA PARTIDA

Viernes, 5. Diciembre 2008 12:24

Han pasado escasamente dos horas desde que unos pistoleros de Eta han matado a Uría, un empresario vasco. Su cuerpo acaba de ser retirado del frío suelo en una lluviosa mañana en Azpeitia. Se dirigía al restaurante donde todos los días comía, y posteriormente echaba la partida de tute con su cuadrilla hasta la hora de regresar al curro.

Y ahí están ellos, sus compañeros de tute, jugando como todos los días, con la única novedad de que un voluntario ha ocupado la silla dejada vacante por Uría. Hoy, un día después, en un diario nacional comparten portada las dos fotografías. La del cadáver todavía tirado en el suelo, con el torso desnudo donde se aprecian todavía las huellas de unas infructuosas maniobras de reanimación. La otra, la de los miembros de la cuadrilla echando la partida.

Es esta segunda foto la que más impacta. No hay sangre, ni cordón policial ni gente llorando llevándose las manos a la cabeza. Pero llama la atención esa cruel indiferencia de los compañeros de partida. Ese desprecio a la muerte de un ser humano, todavía más increíble cuando se trata de un compañero de partidas, de crónicas futboleras, y de predicciones meteorológicas.

Se trata sin duda de una foto que daría más sustancia para un cineforum que una película de Buñuel. La foto de ese grupo de personas, por llamarles de alguna manera, que a 200 metros de donde hasta hace unos minutos ha yacido el cuerpo sin vida de su compañero, prosiguen con su rutina del ocio diario con el mismo respeto que tiene una hiena mordisqueando el cuerpo sin vida de un ciervo muerto por el ataque de un león.

Sabemos que el miedo es un gran condicionante en el comportamiento del ser humano, pero asusta pensar cómo puede hacer desaparecer de un plumazo cualquier atisbo de humanidad, en definitiva de normalidad. El vasco, tradicionalmente caracterizado por su fortaleza y valentía, como los marineros que forjaron grandes hazañas para la corona española durante varios siglos, los valientes y generosos misioneros desplegados por todo el mundo o como los importantes banqueros y empresarios de los siglos XIX y XX, se ha convertido tras la aparición del fenómeno terrorista y nacionalista en un hombre distinto, acobardado e individualista, receloso de todo lo que sea significarse con alguna idea política o social.

Y es en ese ambiente de miedo en el que se va marchitando la libertad, poco a poco, como esa planta de Flor de Pascua que va perdiendo su rojo esplendor hasta convertirse en un tallo desnudo y seco. Nunca habrá habido una victoria al tute tan amarga como la de esa tarde lluviosa de diciembre, porque esa partida la perdió la libertad y la nobleza, que jugaban contra la cobardía y el miedo.

Thema: ACTUALIDAD | Kommentare (0) | Autor: admin