MARKETING DIVINO
Viernes, 22. Febrero 2008 23:05
Hace pocos días, el presidente Zapatero se reunió con el Nuncio Apostólico en España, para poner fin a unos días de declaraciones encontradas entre miembros de la Conferencia Episcopal y del Partido Socialista. Viendo yo un telediario, pude ver la narración de esta noticia, y una conexión en directo con la sede de la Nunciatura, donde una locutora relataba que Zapatero y el Nuncio iban a cenar allí, y leyó literalmente el menú que terminaba con “…y todo esto regado con Rioja Protos y cava Moët Chandon.”
¡ No puede ser –mascullé-, la han vuelto a meter!
Siempre he defendido que la Iglesia Católica, y especialmente en España, es la empresa que peor realiza (por no decir que tiene ausencia absoluta) su estrategia de marketing. Cenar con Protos y Moët Chandon no es el mejor camino para vender la acción de austeridad y ayuda a los demás que la Iglesia realiza en un porcentaje elevado de su acción pública.
La Iglesia dispone del mejor producto del mundo, un producto de calidad, atemporal, fácil de adquirir, sin complicados libros de instrucciones ni contraindicación alguna. Este producto es Jesucristo y su mensaje. Sin embargo, parece como si se empeñasen día a día en hacer lo contrario de lo que deberían para ampliar las ventas del mismo.
Aunque quizás tengan razón aquellos que hablan de dos iglesias, la del aparato oficial y la del pueblo de Dios , donde nacen la mayor parte de las iniciativas para cambiar esta sociedad y acercarla a los valores que proclamó Jesús de Nazaret.
Dicha dicotomía se aprecia a menudo; por ejemplo, entre la Iglesia que invertía en Gescartera y el cura de barrio que apenas le llega el sueldo para llegar a fin de mes, o entre la Iglesia del Opus Dei, que basó su crecimiento en el sentimiento de clase, y la de los movimientos como el de la Teología de la Liberación, tan involucrados y mimetizados con los problemas de los más pobres, que chocan con las conciencias conservadoras del Vaticano
Sé que no es fácil manejar una empresa de estas dimensiones, pero sí que la jerarquía de la Iglesia debería cuidar su imagen. En primer lugar, evitando los desajustes entre lo que se predica y lo que se hace, luego analizando la realidad social, a la que se debe, y no al revés, y finalmente, sabiendo vender la acción de sus organizaciones como Manos Unidas, Proyecto Hombre o Cáritas, que si estuviesen en otras manos, las tendríamos hasta en la sopa.
Thema: MARKETING | Kommentare (1) | Autor: admin
